Turismo de salud y dieta mediterránea, un binomio con futuro en Baleares

Manuel Moñino, presidente del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de Baleares, considera que Baleares puede promocionar con éxito la dieta mediterránea y el turismo de salud 

Turismo de salud y dieta mediterránea son un binomio con futuro. Si el turismo de salud y wellness tiene mucho potencial en Baleares para pacientes que quieran venirse a Mallorca, Menorca o Ibiza a hacerse algún tipo de intervención médica o preventiva o de bienestar, los beneficios de la dieta mediterránea tienen mucho que aportar.

Manuel Moñino, presidente del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de Baleares, es claro al afirmar que la nutrición y la dieta mediterránea son clave a la hora de atender a todos los turistas que llegan a las Islas y que también puede jugar un papel esencial en visitantes que vengan exclusivamente para aprender a cuidar su alimentación y adoptar hábitos saludables.

Dieta mediterránea

“Los beneficios de la dieta mediterránea tienen una base científica”, indica Manuel Moñino. “Esto es fundamental ponerlo de manifiesto, frente a dietas que algunos ofrecen y que no se ha demostrado su eficacia, solo su rentabilidad económica”, se atreve a decir.

¿Y qué es la dieta mediterránea? La dieta mediterránea se basa en el consumo diario de frutas, verduras, hortalizas y aceite de oliva. También un vaso de vino al día y tres veces de legumbres a la semana, además de tres veces a la semana de pescado y marisco y consumo de frutos secos. Asimismo, se recomienda el consumo reducido de carne roja, pasteles y dulces, sofrito, y que el aceite de oliva sea la frase principal, en detrimento de la mantequilla y la margarina.

El Estudio Predimed demostró científicamente los beneficios de la dieta mediterránea. Participaron más de 90 investigadores en España y los resultados fueron publicados en la revista científica The New England Journal of Medicine. Participaron más de siete mil personas en el estudio, entre ellos 780 personas de Mallorca. “Se demostró que un patrón de alimentación basado en la dieta mediterránea previene en un 30% las enfermedades cardiovasculares“, indica Moñino.

Desde Baleares podemos hacer muchas acciones para turistas que vengan exclusivamente a mejorar su alimentación y aprender a cuidarse mientras disfrutan del paisaje, la gastronomía y toda la oferta de Mallorca, Menorca e Ibiza, resalta el presidente del Colegio de Dietistas-Nutricionistas. “Se pueden ofrecer excursiones a la Serra de Tramuntana para que conozcan las tafonas y cómo se produce nuestro aceite de oliva virgen extra Denominación de Origen, pueden hacer paseos por la Serra, ir a centros de interpretación, dar a conocer nuestros frutos secos, las almendras, la floración de los almendros o las actividades de los payeses y la recolección. Que las catas se hagan en el entorno”, ejemplifica.

“En el caso de los pescados se puede ir a puertos pesqueros, a las lonjas, a los mercados, y después degustar el pescado. También se pueden enseñar las legumbres o las verduras en platos como las sopas o el tumbet“, añade. “Todo en contacto con el entorno. También un huerto es una excelente idea para actividades con niños”, menciona.

“La clave es la figura del facilitador, que pone en contacto al turista con el receptor. Y estos viajes de nutrición y dieta mediterránea son muy convenientes para las asociaciones de enfermos de otros países, para que vengan en grupo. De esta manera, son grupos homogéneos que comparten normalmente una misma enfermedad o problema. Luego, el turismo de salud asociado a la nutrición tiene muchas posibilidades”, según Manuel Moñino.

Hoteles
“En la actualidad, nuestros colegiados trabajan sobre todo en certificación de hoteles para que ofrezcan un entorno saludable”, afirma. Moñino considera que hay que concienciar de que una correcta alimentación es fundamental para la prevención, el cuidado y la recuperación de las enfermedades.

En cuanto a la prevención, empieza recordando que en países como Alemania o Reino Unido, más del 60% de la población tiene sobrepeso y más de un 10% padencen diabetes. Además, hasta un 60% de la sociedad alemana o británica presenta alteraciones del nivel de colesterol. Por este motivo, a todos los turistas les conviene cuidar su salud también cuando estén de visita a Ibiza, Menorca o Mallorca.

En concreto, los establecimientos turísticos tienen la oportunidad de aprovechar el entorno y los alimentos de proximidad para ofrecer una alimentación sana y sostenible. “Para ello, debemos saber comunicar las propiedades de los productos propios de la dieta mediterránea, poner en valor la gastronomía popular y los alimentos kilómetro cero, como el aceite de oliva. Todo ello, combinado con un estilo de vida saludable y haciendo actividad física”, indica. “Se trata de facilitar un entorno saludable y que el cliente pueda cuidarse si quiere”, añade.

Pacientes con enfermedades

Para los pacientes con algún tipo de enfermedad como alergias, que han padecido un infarto o son diabéticos, cuando están de vacaciones necesitan una acción más dirigida. “En este caso, tenemos que saber vender que ofrecemos platos de la dieta mediterránea que contienen grasas cardiosaludables, fibras, etc. Y también es muy importante cumplir las reglamentaciones europeas”, manifiesta. “Ahora algunos restaurantes piden a los clientes que se identifiquen, pero no tienen porqué decirlo, debería poder elegir de la carta lo que puede tomar”.

“Por ejemplo, sería muy bueno explicar el contenido nutricional de un plato, que todavía no está regulado pero llegará”, aclara. Manuel Moñino es claro al afirmar que no quitaría nada de la carta, pero haría prevalecer los alimentos y las preparaciones que contengan frutos secos, verduras, hortalizas, legumbres y carnes magras. En cambio, los embutidos, la bollería y los fritos también se pueden ofrecer pero en menos cantidad.

Sería excelente que los buffet incluyeran recomendaciones como si es apto para vegetarianos o para los diabéticos, y se identificaran los alérgicos de los platos, que ya es obligatorio”, puntualiza, y añade que se puede hacer de muchas maneras, incluso con códigos QR o cualquier innovación tecnológica o creativa. Y con ello, también ofrecer actividades físicas en contacto con la naturaleza, relajación y wellness.

En cuanto a las personas que llegan a Baleares a hacerse algún tipo de intervención médica, necesitan cuidados médicos excepcionales y dietas individualizadas. La alimentación en este caso es un aspecto más del tratamiento, explica Moñino. “En este caso, es perfectamente factible que se haga el seguimiento en un hotel. Es como estar como en un hospital, pero en un entorno vacacional”, indica.

Deportistas

En el caso de los deportistas, el dietista juega un papel clave, ya que se necesitan los conocimientos necesarios para profundizar en la cuestión nutricional, indica Manuel Moñino, quien también es partidario de dar más formación al personal de cocina y más información al cliente respecto a los alérgenos.

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